jueves, 30 de octubre de 2008

CUELGAN A SARAH PALIN!!!


Al igual que Sadamm Husein, pere esta vez de modo simbólico, la retrógrada candita republicana Sarah Palin es colgada como un tributo a la pagana fiesta de Halloween!!! y cuándo cuelgan a Bush...

"Un maniquí ahorcado que se asemeja a la candidata republicana a la vicepresidencia de Estados Unidos, Sarah Palin, se convirtió hoy en objeto de polémica y reclamo turístico en el barrio de Los Ángeles.


La figura, vestida de rojo, con pelo castaño y gafas, fue colgada del techo de una vivienda de cuya chimenea sale otra muñeco con aspecto de John McCain, candidato republicano a la presidencia de EU, que parece que se está quemando vivo.

La escena fue ideada por los residentes de la casa como parte de la decoración de la popular fiesta de Halloween que se celebra el próximo fin de semana en EU, y en la que muchos estadounidenses exhiben en sus viviendas imágenes de terror.

"Se debería ver como arte y dentro del contexto de Halloween, que es tiempo para asustar, para ser espeluznante, en otra época del año sería inaceptable", explicó Chad Michael Morisette, propietario del inmueble a un canal de televisión local.

Pese a que las autoridades consideraron que Morisette estaba amparado por el derecho a la libertad de expresión, algunos vecinos ya mostraron su malestar por considerar que la muestra iba más allá de lo admisible para las fiestas de la noche de brujas.

El ahorcamiento de una falsa Palin, por otra parte, se convirtió también en un aliciente turístico.

"Vemos que la gente se para y saca fotografías", dijo Morisette, quien reconoció que habría sido inapropiado colgar la figura del candidato demócrata a la presidencia, Barack Obama.

"Sabemos que si lo llegamos a hacer sobre Barack Obama la gente habría lanzado cosas a nuestras ventanas, una imagen de un hombre negro ahorcado es mucho más intensa que la de una mujer blanca, desde el punto de vista de la historia de nuestro país", aseguró Morisette."

martes, 21 de octubre de 2008












Reproduzco a continuación una magistral columna de César Hildebrandt aparecida hoy en La Primera. Usos y abusos del lenguaje, de las formas y las poses, que pinta de cuerpo entero a algunos jurisconsultos de los cuales nos ocuparemos en un siguiente post sobre lo que puede ser la más noble de las prefesiones como el más vil de los oficios. Oscarix




El derecho y el revés
Por César Hildebrandt

En una revista del Colegio de Abogados de Madrid ha aparecido una lista de intervenciones abogadiles y jurisperitas que son para matarse de risa. Son frases escogidas a lo largo del tiempo y, claro, son la excepción y no la regla. Porque, por lo general, tanto en Madrid como en Lima, los abogados son personas inteligentes al servicio de una mentira particular.

“¿Estaba usted solo o era el único?”, preguntó un hombre de leyes a un testigo clave.

Mejor es esta solicitud de precisión:

“¿A qué distancia estaban uno del otro los vehículos en el momento de la colisión?”

O esta, abiertamente filosófica:

“¿Estaba usted presente cuando le tomaron la foto?”

O esta otra: “¿Usted estuvo allí hasta que se marchó, no es cierto?”

Y no digamos nada de este diálogo que de tan excepcional ya parece una calumnia:

Pregunta: Doctor, ¿verificó si había pulso?

Respuesta: No.

Pregunta: ¿Verificó la presión sanguínea?

Respuesta: No.

Pregunta: ¿Verificó si había respiración?

Respuesta: No.

Pregunta: Entonces, ¿es posible que el paciente estuviera vivo cuando usted comenzó la autopsia?

Respuesta: No.

Pregunta: ¿Cómo puede usted estar tan seguro, doctor?

Respuesta: Porque su cerebro estaba sobre mi mesa, en un tarro.

Ese es el lado humorístico del asunto. Lo natural, sin embargo, en el mundo de los argumentadores por recibo, es el lado oscuro de la vida: esa capacidad espantosa de defender con ardor aquello que no se cree, de gastar oratoria teatral atacando el punto de vista que, en el fondo, se sabe verdadero. Porque el día en que la justicia y el derecho se divorciaron tirándose el menaje, ese día nacieron los abogados.

La verdad es que mi madre siempre me dijo que yo podría ser un buen abogado. Creo que era porque estaba cautivada por Raymond Burr haciendo de Perry Mason o por Spencer Tracy haciendo de juez de Nuremberg. O, simplemente, porque creía que mi carácter alegoso podía hacerme famoso en el mundo de las batallas legales.

Yo sentía horror ante la posibilidad de que me fuera impuesto estudiar Derecho. ¿Perder mi vida, el gusto por las letras, mi pundonorosa capacidad para el ocio mientras me sumergía en códigos que debía de memorizar y revisar cada año a ver cómo y en qué habían cambiado? ¿Gastar la finita memoria no para grabarse a Miguel Hernández sino para estudiar qué rendija del código tributario podía emplearse en liberar a tal zamarro?

Y es que sólo en la aséptica ficción de Perry Mason el abogado era un fiel servidor de la decencia. Siempre tuve la certeza de que la raza de los abogados carecía, como mecanismo de defensa surgido de la evolución, de todo instinto ético, de todo amor por la verdad (o como diablos se llame ese misterio que atrae a los otros mortales), de toda devoción no dineraria.

Por eso quizá me hice periodista, que es un modo modesto de emplear el lamparín de Diógenes para iluminar el aquí y el ahora.

Y a lo largo de estos años, la peor gente que he visto, la calaña de gente que está en el vestíbulo del Dante esperando a cobrarle la minuta, viene del mundo de los abogados. Rapaces disfrazados de juristas, constitucionalistas que adularon al golpista, tribunos que sólo piensan en cobrar, los abogados son los que, a semejanza de ciertas señoras de alquiler, jamás le dicen no a un cliente.

Por lo tanto, ya sean O.J. Simpson o los monstruos del grupo Colina, los jerarcas nazis o la banda de Fujimori, todo canalla de este mundo tendrá su acérrimo bufete, su jauría de argumentadores que aullarán incisos, parágrafos, casuísticas, y demostrarán, en el universo pútrido del expediente, que ese crimen no fue crimen sino convergencia de fatalidades, que tal pederasta no lo era sino que había citado una frase de Jesús sobre los niños, que el ladrón no es que robó sino que olvidó devolver y que la hiena que enloda a cuantos puede no es que enloda sino que masajea con barro reparador.

Con excepción de unos cuantos –Alberto Borea, quienes defienden inocentes en las ONG, los que honran la memoria de Laura Caller- los abogados que conozco me merecen el más intenso –sí, ya sé: y también el más inútil- de los desprecios. Sin ellos, no seríamos el país de pleitistas enrevesados que nos gusta ser. Sin ellos, dos tercios de la corrupción que nos hunde se desvanecerían de inmediato. Sin ellos, que mezclan Rashomon con butifarra, no habría verdades “subjetivas” por encima de toda norma civilizatoria. Sin ellos, en suma, tendríamos menos leyes y más humanidad.

lunes, 20 de octubre de 2008

Nuestro buen amigo OCRAM del leidísimo blog Utero de Marita pretende hacer un paralelo entre el polémico abogado francés Jack Vergés (a) el abogado del diablo, y nuestro muy doméstico diablillo, el ahora poco eficiente letrado, César Nakasaki. Al respecto creo que Ocram no da en la talla de ambos, es inmensa la superioridad intelectual de Vergés, y además

viernes, 17 de octubre de 2008

EL MISMO ANARQUISTA EN LEGO


Es tan famosa la foto de Robert Capa posteada abajo, que hasta tiene su versión en lego.

VENDRÁ LA MUERTE...Y SE LLEVARÁ UN ANARQUISTA


Célebre foto de Capa no fue montaje

La duda que ha perseguido a la famosa foto "Muerte de un miliciano", que tomó Robert Capa en la Guerra Civil Española (1936-1939), parece disiparse en Londres, donde una exposición sugiere ahora que no hubo ni trampa ni cartón. Titulada ¡Esto es la guerra! Robert Capa trabajando, la muestra, aporta nuevas fotos que prueban la autenticidad de la muerte del soldado. La impactante fotografía, conocida como El soldado caído o Muerte de un miliciano, se convirtió en un ícono de la contienda española y en una obra cumbre del fotoperiodismo de guerra.

La imagen refleja el momento en que el anarquista Federico Borrell García muere, el 5 de setiembre de 1936, de un balazo en un soleado paraje de Cerro Muriano, cerca de Córdoba, en el sur de España. Borrell García, de 24 años y apodado Taino, aparece cayendo hacia atrás con un brazo estiradO.

sábado, 11 de octubre de 2008

SOBRE BLOGS Y BLOGUEROS


Es un gusto para este humilde blog ya figure en la selección de blogs enlazados por el importante portal norteamericano Blogged Find Better Blogs, pueden revisar la siguiente dirección electrónica http://www.blogged.com/about/ramrez/, donde justamente publican el post de nuestro colaborador estrella Pedrito Ramírez que sobre cine escribe con singular vocación.

viernes, 10 de octubre de 2008

FOTOS Y EFECTOS DEL PETRO-GATE








Dicen que las imágenes hablan más que mil palabras. Aquí un glosario de fotos de actores y escenas del caso que ha conmocionado al país.